18 Ago 2026

Cómo impermeabilizar una cubierta correctamente

Consejos / DIY,Deco-blog

 

Una cubierta bien impermeabilizada protege el edificio frente a la lluvia y permite disfrutar de terrazas y azoteas más cuidadas, funcionales y duraderas.

Los impermeabilizantes líquidos forman una membrana continua y sin juntas. Pueden aplicarse con brocha, rodillo o equipo airless, pero el resultado dependerá de la preparación del soporte y de la elección del producto según la inclinación y el tránsito de la cubierta.

 

¿Puedes impermeabilizarla tú mismo?

 

Una intervención sencilla puede realizarse cuando la cubierta es accesible, segura y presenta un soporte firme.

Sin embargo, las filtraciones activas, las grietas importantes, las baldosas sueltas, las pendientes deficientes o los daños estructurales requieren una valoración profesional. Una impermeabilización deteriorada debe repararse inmediatamente por personal especializado.

 

Elige el sistema según la cubierta

Cubierta inclinada sin tránsito

Pueden utilizarse Aislant Antigoteras, Aislant Antigoteras fibrado o Extreme Antigoteras, incorporando malla de fibra de vidrio.

 

 

Cubierta inclinada con tránsito puntual

La solución indicada es Aislant PU, también reforzada con malla de fibra de vidrio.

 

 

Cubierta plana con tránsito ocasional

Se recomienda Imper PU. Para tránsito peatonal, el sistema se relaciona con un armado de malla y un espesor de 3 mm.

 

 

Cubierta plana con tránsito habitual

Puede emplearse el sistema Imperal, compuesto por Imperal Primer Acqua, Imperal PU Membrana al disolvente e Imperal Resina PU alifática 2 comp.

Se trata de una solución con mayores exigencias técnicas, adecuada para terrazas de uso frecuente y no para una aplicación doméstica sencilla.

 

 

Prepara correctamente la superficie

 

Antes de impermeabilizar, elimina el polvo, la grasa, los aceites, las ceras, los revestimientos mal adheridos, las algas, los musgos y el moho.

La limpieza puede realizarse con un cepillo de púas o con agua a presión, según el estado de la superficie. Después, espera hasta que el soporte esté completamente seco.

La humedad debe ser inferior al 4%, comprobada mediante un higrómetro. También deben repararse previamente las fisuras, las oquedades, las zonas degradadas y las baldosas sueltas.

Una superficie limpia y consistente mejora la adherencia y reduce el riesgo de ampollas y desprendimientos.

 

Comprueba la evacuación del agua

 

La cubierta debe tener una pendiente mínima del 2 % para dirigir el agua hacia los desagües.

Revisa y limpia:

  • Sumideros
  • Canalones
  • Bajantes
  • Rebosaderos

Como comprobación visual, puedes verter una pequeña cantidad de agua y observar si se dirige hacia el desagüe. Esta prueba no sustituye una medición técnica de la pendiente.

El agua estancada y los desagües obstruidos son dos de las principales causas de fallo de una impermeabilización.

 

 

Refuerza los puntos más delicados

 

Revisa cuidadosamente las juntas, las esquinas, los petos, los bordes, los sumideros, los canalones, los pasamuros y los lucernarios.

La impermeabilización debe prolongarse:

  • Un mínimo de 20 cm en los encuentros con paredes y otros elementos verticales.
  • Al menos 10 cm sobre las alas de sumideros y canalones.

Estos puntos deben reforzarse con malla cuando el sistema lo requiera. El impermeabilizante no sustituye la reparación o el sellado previo de una junta dañada.

 

¿Cuándo se utiliza imprimación?

 

Isafort mejora el anclaje y regula la absorción en soportes de difícil adherencia, poco porosos, disgregados o de baja cohesión.

En cubiertas inclinadas puede utilizarse, cuando corresponda, sobre telas asfálticas bien adheridas, zinc, tejas vitrificadas y otras superficies poco porosas.

La imprimación debe secarse completamente antes de aplicar el impermeabilizante.

 

 

Cómo aplicar el impermeabilizante

 

  1. Limpia, seca y repara el soporte.
  2. Trata las juntas y los puntos singulares.
  3. Aplica imprimación cuando sea necesario.
  4. Extiende una primera mano generosa y continua.
  5. Embebe la malla mientras la capa permanezca fresca.
  6. Espera al secado antes de aplicar las siguientes manos.
  7. Completa el consumo o espesor indicado para el sistema.
  8. Comprueba que no existan poros ni zonas sin cubrir.

La aplicación debe realizarse con temperaturas de entre 10 °C y 30 °C. No trabajes si se prevé lluvia durante las 12 horas siguientes.

 

Errores que debes evitar

 

No impermeabilices sobre una superficie húmeda, sucia o con capas mal adheridas. Tampoco debes ignorar las fisuras, los desagües obstruidos o la acumulación de agua.

Otros errores habituales son omitir la malla cuando resulta necesaria, aplicar con temperaturas inadecuadas o elegir un producto que no soporte el tránsito previsto.

Recuerda que un tránsito ocasional no equivale al uso diario de una terraza con mobiliario y paso frecuente.

 

Cómo conservar la cubierta

 

Realiza al menos una inspección anual y retira hojas, vegetación, sedimentos y objetos punzantes.

Mantén limpios los sumideros, los canalones y los rebosaderos, y revisa periódicamente juntas, esquinas y encuentros.

Si utilizas la terraza como espacio decorativo, evita arrastrar los muebles y coloca protecciones bajo sus patas para no dañar la membrana.

Una cubierta correctamente impermeabilizada protege la vivienda y proporciona una base más segura para crear un espacio exterior cuidado y agradable.

 

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